Ir al contenido principal

Geografía de la luz XV

Las vidas del poeta XXXIII

Igual que aprendí
la geografia de la luz
hube de reconocer mi reflejo
en el perfil de las sombras,
en la soledad de la noche,
en el hambre de ternuras,
en el vacío de mis manos,
en la realidad que traspasa
y te rompe sin piedad.
Después de todo esto es la Vida,
mi palabra en las alamedas de tu voz.

Comentarios

  1. Hay mucha belleza en lo que escribes. Te felicito.
    La buena poesía es un regalo...

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Tus palabras cotidianas...