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Todo y nada IX

Las vidas del poeta XXV 

En estos días
bordo retales de la luz
que puebla la memoria
de miradas transparentes,
duermo el tiempo
en las constelaciones de la infancia
que recorren las voces
que me habitan,
vivo con el aliento
en las manos,
el silencio en cada huella,
la ternura a flor de piel.

Comentarios

  1. Es una suerte poderse refugiar en los recuerdos de la infancia ..., se nota que has sido feliz en esa época , que recordarla te da paz...Precioso poema
    Un gran abrazo

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