
Dame una razón
y lucharé,
dame una ternura
y tendrás mis manos,
dame un sueño
y te seguiré,
dame las palabras
y pariré poemas,
dame el aire
y empezaré a respirar,
dame el vacío
y romperé el espejo,
dame tu vientre
y me harás libre.
Triana, verano de 2001.
Rafael siempre vuelve a María.
Me gustan mucho los poemas a María... :)
ResponderSuprimirEs mi materia cotidiana... Besos.
ResponderSuprimirBella composición, llena de ternura.
ResponderSuprimirUn saludo