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El tiempo detenido LXIX

Al-Mubarak. La luz sumergida.

Para no ir dejando el alma en los reflejos
comencé este viaje de ida y vuelta,
esta búsqueda de contrastes.
Quedan preguntas por hacer,
luces por descubrir,
pero hoy tengo la certeza,
puedo reconocerlo ante el espejo:
las huellas que ves son mías.

Comentarios

  1. Que otra cosa nos queda que las huellas que dajamos... no somos nada sin ellas...
    Un beso

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  2. Huellas del sur que me alegran el corazón.
    un saludo

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  3. es cierto que el alma se queda a veces en los reflejos, muy buen poema

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  4. es cierto que el alma se queda a veces en los reflejos, muy buen poema

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