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El tiempo detenido XXXVI

Las vidas del poeta I

Le tiemblan los labios
antes de romper a llorar.
Su nombre es diferente,
su piel es diferente,
su tierra es diferente.
No eres nadie si vives al otro lado,
sólo el eco absurdo
de una frontera que debe quedarse lejos.

Ceuta, hoy.
Gabriel se ha quedado prendado
de la mirada triste de Amina.

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