¿MATERIAS COTIDIANAS?

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sábado, 28 de febrero de 2009

Las palabras del aprendiz XIII

Al-Mubarak. Espejismos I.

UNA PIEDAD NUEVA
(Desde el sur que hay en tus ojos de mestiza)


Inundado,
poseído por siglos de ternura,
de nombres y miradas,
arrastrado por un vendaval de tierra húmeda.
Tan prendado de ti
que no puedo dejar de mirarte
y besarte
y rozarme con tu cuerpo.
Cimbreado como una caña de mimbre,
con una columna de Vida desbordante
atravesándome desde el pecho a la espalda,
escribo para ellos,
los que nunca han sido nombrados
por gargantas tan antiguas y profundas
como la luz que anuncia la mañana.
Sintiendo como la suavidad de tus formas
me cubre el cuerpo de aceite,
como la blancura de tu piel
me penetra entre caricias de alhucema e incienso.
Convirtiéndome con tus besos recién nacidos
en el primer pecado del mundo,
en el primer loco suicida,
en la primera manzana mordida por Eva.
Con tus manos agarrándose a mi alma,
escribo para ellos,
los que nunca han conocido la verdad
de una mujer ardiendo en su vientre,
los que nunca descubrieron la hondura
de las palabras que se hicieron susurro
al acariciar el perfil de los sueños.
Porque me siento libre como el azor
que se lanza desde el monte a peinar la vega.
Porque puedo ir de un lugar a otro
con mi deseo traspasando tus labios.
Porque me encuentro en tus espejos más profundos,
escribo para ellos:
quiero que saboreen tu esencia,
que aprendan a resucitar en la luz de tu cuerpo,
en el hambre de belleza que recorre tu voz.
Pongo por testigo
-para que nadie se lleve a engaño-
a este aire añejo que nos da la Vida
y nos ha cargado los hombros de historia,
al río del que beben tu gente y la mía,
al aroma del romero y la naranja amarga,
de que tenerte en mi aliento
le provoca a mi alma de hombre una piedad nueva,
un deseo de entrega absoluta,
una necesidad de arrodillarse
y cantar una letanía
que dé forma a mi oración:
mujer con el sur en tus ojos de mestiza,
volvamos a hacer el amor con las palabras.
Mujer con sabor a tierra en las manos,
volvamos a soñar el amor con las palabras.
Mujer con un nombre secreto
que habla de tesoros escondidos,
que descifra el misterio de tu belleza antigua,
volvamos a decir el amor con las palabras.
Mujer de raíz profunda y salvaje,
niña hermosa con sangre de acebuche,
volvamos a fundir el amor con las palabras.
Mujer de olores dulces y primitivos
a aserrín de encina,
a ajonjolí,
a casa de abuela y pueblo,
volvamos a jugar el amor con las palabras.
Mujer luz de paraíso
que derramas Vida al entregarte,
volvamos a abrir el amor con las palabras...

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