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El tiempo detenido VIII

Volver a la frontera XXII. Return to the border XXII.

Si puedes llorar, si sabes reír;
si has aprendido a tocar otras manos,
otros cuerpos, otras palabras;
si reconoces las voces de los que te habitan;
si te dejas querer sin resistencias;
si donde mires
siempre hay algo hermoso por hacer;
si tu Vida huele a hogar,
a madre, a pan recién hecho;
te habrás salvado
de los que van a olvidar su rostro,
serás bendito
y yo querré vivir
el resto de mi tiempo a tu lado.

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